Registras tu biometría.
Tu huella — y si quieres, tu rostro con HAX Facial ID. Una sola vez, en una institución afiliada, con consentimiento firmado digitalmente.
Registras tu biometría una vez. Desde entonces pagas, entras y firmas con un toque — o con una mirada. Sin tarjeta, sin celular, sin cartera.
Tu huella — y si quieres, tu rostro con HAX Facial ID. Una sola vez, en una institución afiliada, con consentimiento firmado digitalmente.
Desde la app HAX en tu celular. Procesado por Stripe — nosotros nunca vemos los datos de tu tarjeta.
Dos segundos. Sin celular, sin cartera. Acercas tu dedo al lector — o miras a la cámara — y listo.
HAX empezó con pagos por huella. Hoy tu institución también identifica, da acceso y administra membresías — con la misma biometría.
Tu rostro también es tu llave: pagos, acceso y firma de consentimientos con sello facial. Con detección de vida — una foto o un video no pasan. Funciona junto a tu huella, no en su lugar.
En el acceso o en el punto de venta, HAX reconoce al socio en segundos y muestra su membresía al instante. Bienvenida con nombre, sin credenciales ni códigos.
El socio autoriza cargos a su cuenta y los liquida después. Cada consumo queda respaldado con su biometría — se acabaron los vales y las firmas en papelitos.
Membresías, puntos y saldo de cada socio, en vivo. Y cada colaborador ve exactamente lo que su rol permite — del cajero al administrador.
Clubes, gimnasios, cafeterías universitarias y coworkings ya cobran sin fricción. Sin comisiones por transacción.
Stripe deposita directo a tu cuenta. HAX cobra suscripción fija, no un porcentaje de lo que vendes.
Tus socios pagan en 2 segundos sin sacar nada. El ticket promedio sube cuando pagar deja de ser un obstáculo.
Nadie guarda efectivo ni tarjetas en su locker. Menos incidentes, menos reportes, menos dolores de cabeza.
La cotización depende del número de socios y del modelo que contrates. Sin sorpresas, sin letras chicas.
El estándar más alto de la industria para manejo de datos de tarjeta. Nosotros nunca tocamos esa información.
Un equipo real en Monterrey. Te contesta una persona, no un bot, en horario laboral mexicano.
De tu huella y de tu rostro guardamos solo representaciones matemáticas irreversibles. Imposible reconstruir el original a partir de ellas.
Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares, aplicada al pie de la letra.
Consentimientos con validez jurídica bajo el Código de Comercio. Equivalentes a una firma autógrafa.
Stripe procesa todos los pagos. Tu número de tarjeta nunca vive en nuestros servidores.
Accedes, rectificas, cancelas o te opones al tratamiento de tus datos desde la app, cuando quieras.
Cada institución es distinta. La inversión depende del número de socios y del modelo que contrates. Pide tu cotización y te damos números exactos, sin letras chicas.
15 minutos con alguien del equipo. Sales con los números exactos para tu institución.
Descarga la app, vincula tu tarjeta y listo. Si decides irte, elimina tus datos con un toque.
No. Guardamos plantillas matemáticas irreversibles — hashes biométricos — de las que es imposible reconstruir tu huella o tu rostro. Cifradas con AES-256 y AWS KMS.
Nada. Tu huella y tu tarjeta vinculada viven en tu cuenta, no en tu teléfono. Entra a la app desde cualquier dispositivo con tu correo y sigues pagando con el dedo.
Cuando quieras, desde la app. Eliminas la plantilla biométrica, las tarjetas y tu historial. Lo que se borra, se borra — derecho ARCO, sin preguntas.
Todas las que acepta Stripe: Visa, Mastercard, American Express, débito y crédito emitidas en México. Próximamente soporte para CoDi y SPEI.
Registras tu rostro una vez, desde la app o en tu institución. Al pagar o entrar, la cámara te reconoce y una detección de vida confirma que eres tú en persona — una foto o un video no pasan. Lo activas y lo eliminas cuando quieras desde Configuración.